sábado, 2 de agosto de 2014

El Sino de La Flexibilildad vs. Badoo

Sí, Badoo. O bien el resto de redes sociales que tienen por objetivo encontrar "pareja" o conocer gente nueva... Pero que, sobre todo, son un medio de tantear a los/as demás y a uno/a mismo/a en un nivel de flirteo constante.

Logo parecido, libre de derechos.














Para ellas (parece que más que para ellos) es una fuente de continuas "entradas" con sencillos "Hola, ¿qué tal?" que pueden terminar en conversaciones de lo más variopintas, en consoladores de palabra o de carne que resultarán fáciles en muchas ocasiones; en muchas otras, esas conversaciones son una tratado de tonterías y superficialidad muy necesarias para los/las ya separados/as( una o varias veces) que han dejado de creer en el valor del amor, de la palabra y de la familia en el sentido más clásico del "bienestar" del sueño americano y, en general, del sueño occidental (si más no).

Sueño adaptado ahora a un sueño de copa y pijama, mientras la casa está por hacer durante todo ese tiempo que pierden frente a esa pantalla de ligoteo y ensalzamiento del ego y de la autoestima. Mejor dicho: "laa casa, los niños, el trabajo, etc". Todo por volver a sentirse "viv@s".




















Aquellos niños y niñas que aprendieron en la escuela y en casa a soñar con el Amor, se despliegan en la rebosante cordialidad efímera y multiplicadora de esas redes que, no obstante, no dejan de ser otro modo de seguir soñando: en sexo, en flirteo, en poligamia de paralelos... en la juventud eterna; perdiendo, así, el interés en el sueño del mundo adulto como hasta estos días se venía estilando.

La mujer, por fin, pasa a disfrutar de poder abandonar su rutina "obligatoria", pasa a sentirse de nuevo valorada; el hombre, en cambio, puede disfrutar de sus ansias de caza y de nuevas aventuras con diferentes posibles progenitoras de esa descendencia (que quizá no desea tanto pero que parece ser que la genética le exige que sea lo más amplia posible, aunque no quiera ni conocerla).

Un despilfarro de emociones, de carencias, de orgasmos y de nuevas rutinas y mentiras temporales o perennes que se ha puesto de moda y que, a veces, sí parece cuajar en los clásicos ya mencionados: en parejas que sí se aman, que sí se defienden, que se respetan y forman un hogar y un equipo de los que conocen los peligros de no tener palabra o de su mal uso.

Pero, no nos engañemos... no es común pues este estilo de inicio de relación no es una fórmula propicia al respeto y es de un cuaje muy condicionado y difícil. No se caracteriza por un "saber estar" aunque en el rato que se esté en persona o en chat se sepa ser cordial o atent@ Es plural. Es poligamia aceptada y es difícil identificar lo que se está viviendo con esas personas del otro lado; es, pues, sobre todo, una forma no formateada, no definida... abierta.

Cuando éramos niños aprendimos a "pedir de salir" y, en este sistema (porque sí tiene un sentido sistemático individualista), se propone tomar algo o bien irse a la cama... pero nunca se declara nada que pueda reconocerse como cota realmente dual porque no se parte de un buen soporte para eso. No se puede delimitar con franca y sincera exactitud un acuerdo que no sea algo desconfiado; o no es fácil. De normal, ambas partes continuarán en la red y sin saber lo que el otro o la otra estarán haciendo por ahí. Si será "correcto" proponer volver a quedar o se estará molestando al no responder los chats de inmediato, como era costumbre en una conversación normal. En una conversación. Porque se "desnaturaliza" (si es que eso quiere decir algo desde que "tener palabra" suena a algo medieval y usarla parezca un juego de feriante).




















Renunciar al amor, al uso del corazón con la ilusión que le es innata a este órgano tan usado como símbolo de lo puro de un mecanismo amable y sano; renunciar a la esperanza de un amor dual es harto difícil (lo reconozcan o no) y, sin embargo, aportar esperanza en los tiempos de hoy, con los tiempos que corren y se barajan... con "los tiempos" de entrega y de recepción de aquello que se pueda entregar hoy en día en el formato que se conoce (primera cita, encantos y venta; segunda, tensión sexual resuelta... o despedida) dan para poco corazón y menos ilusión.

Favorece, eso sin duda, al mercadeo de carne y sonrisas; al desprendimiento de palabras y colocones. Palabras huecas de figuras cuidadas. De "nenes" que son hombres regresivos y "nenas" que son mujeres desconfiadas.












Dice la imagen que, si es tu chica (o tu chico), le abraces, le beses, le digas que le echas de menos, que le ensalces y le ames y nunca hagas que se sienta en competencia.

Badoo es "incógnita" y "falta de respeto" según se conozca su idiosincrasia; o bien es "libertad" e "individualismo". La vida moderna corta los patrones por esos roles que han permitido la existencia de estas redes tal comoson.

¿Es que acaso #LaFlexibilidad, ésta en concreto, ha venido a instaurarse frente al instinto y el respeto que nos enseñaron? ¿Es que Badoo ha venido para facilitarnos el bienestar y la confianza o para todo lo contrario? ¿Es que esta comodidad y este acomodamiento son el imperativo del mañana? ¿Es Badoo y nuestro sino actual algo que enseñaríamos a nuestros descendientes como lo mejor para relacionarse con el otro sexo? ¿Hasta ahí nos hemos edulcorado? ¿Es ésa @LaFlexibilidad que queremos usar en nuestro enseñanza de lo que el concepto en sí es?

Tendrán éxito los locos y las locas porque querrán disfrutar de lo frugal y del sexo. Y eso no es lo que solemos enseñar. Cabe tener en cuanta por qué no se enseña eso, el ser loco/a y el disfrutar lo más que se pueda del sexo y de la superficialidad. Y ser coherentes.

Aún con todo lo dicho, recordemos que han sido los/as locos/as los que han cambiado el mundo. ¿Será Badoo un suministro de sabiduría para enseñar a nuestros/as hijos/as a vivir como estos nuevos sistemas individualistas, fruto de los miedos, nos están mostrando que ha de ser?

Carmen Nikol
@carmen_nikol
@LaFlexibilidad