miércoles, 24 de septiembre de 2014

"La flexibilidad y la plasticidad"

Entrevista a Ginés Vicente Fernández.Por Carmen Nikol.


Ginés Vicente Fernández, artista plástico autodidacta y murciano, es conocido por su peculiar obra, en pintura y escultura, inspirada en los aparatos y mundos de la ciencia ficción (si bien su inteligencia y su saber hacer, dentro de su sector, son muy terrenales). Actualmente, está exponiendo en San Pedro de Pinatar (Murcia). Ha expuesto grabados monotipo (repintados con acuarela) en el "Museum Of Latin American Art" de Miami y en la feria de arte de Washington (Feria Art DC). A finales del presente año, mediante el Comisario de la Embajada China (Madrid), expondrá en Pekín.


Ginés Vicente Fernández
Ginés, tus últimas exposiciones tratan un arte que emula al mundo espacial o extra-terrestre (o eso nos parece a muchos) y abarca tanto la escultura como la pintura. Tus materiales, en ambos casos, tienen ciertas características de flexibilidad. Son dúctiles, plásticos... A nivel técnico, en general (lo que cualquier estudiante de BA haya podido estudiar) y a nivel personal (tu propia experiencia) ¿Qué destacas de los que escoges y por qué son tu elección?

La verdad es que empleo materiales muy tradicionales, en eso no soy muy original. Lo que sí intento es q no lo parezcan. Por ejemplo, esculturas hechas en madera, pero policromadas con esmaltes, con acrílicos y barnices de poliuretano: la idea es que, al final, ni se sepa cómo están hechas. El resultado final se parece más al que tendría la chapa de un vehículo que al que tendría una madera policromada o virgen. Viajar desde un material primitivo hasta un resultado final muy próximo a algo industrial. Ductilidad que me da el poder emplear ese tipo de técnica sobre un soporte tradicional.


Bodegón CF III (ciencia ficción)
En los artistas plásticos, además de conocer bien el uso de los materiales, también se reconocen otras características que comparten con los demás géneros artísticos: la creatividad. La elasticidad del creativo, en tu caso, ¿Es muy imaginativa o se rige por ciertos límites o normas? En los subgéneros (o géneros dentro del arte plástico), ¿Qué es lo que te cautiva?


Lo de la elasticidad es algo que me interesa mucho. Sobre todo la elasticidad de la imaginación de la creatividad, de los géneros en los que nos desenvolvemos los creadores. Uno de mis retos es llevar las cosas al extremo y moverme en territorios fronterizos como, por ejemplo, de las fantasías científicas.

Me cautiva, de los géneros plásticos, probar que son extremadamente dúctiles. Un ejemplo serían mis series sobre un género tan trillado como el bodegón: tomar postura y hacerlo más versátil, trasladándolo a entornos típicos de la ciencia ficción.


BiP II
De tu sector, como "industria" (como productor y expositor de arte, como generador de consumo) ¿qué te gusta y qué no? ¿Con qué eres flexible y con qué tajante?

Bueno tiene un funcionamiento muy especial. El poder está en manos de las galerías: un artista es importante según la galería que lo lleva. Es algo aberrante: dentro de lo que es el sistema capitalista, seria como si cualquier tendero tuviera todo el poder sobre un tipo de producto, el monopolio de la distribución y hasta la última palabra sobre la calidad del producto... Casi haciendo de pequeño dictador del buen gusto, de lo correcto y de lo incorrecto...

Por eso, al final, operan en función de criterios diferentes a los criterios de calidad. Por ejemplo: optan por tener plantillas de artistas para concurrir a tal o cual feria, importándoles muy poco el talento de los mismos puesto que, en definitiva, se trata de vender (por lo menos en España) al sector público, al sector del dinero público (no al público en general), a través de regalos y corruptelas a políticos. 

El arte contemporáneo se ha terminado pareciendo bastante al vino europeo: se vende cualquier cosa como arte y da todo igual porque, de todos modos, van a trincar del herario público. Hay mucha corrupción, sobre todo por este tipo de ventas. Yo he visto a un presidente de comunidad autónoma salir de una galería con un par de Miguel Barceló en el sobaco a cambio de favores.

En cuanto a con qué soy tajante y con qué flexbile: no me gusta tratar con golfos porque sé que, al final, no traen nada bueno. En eso soy bastante inflexible, por experiencia; pero, si la gente con la que pueda colaborar da muestras de algo de amor por el trabajo, entonces me entrego casi con ceguera. Estoy abierto a todo tipo de propuestas. Me vuelvo extremadamente dúctil en ese caso.

Ginés tallando una vaina
En tu vida diaria, ¿sigues una rutina de trabajo? ¿O, por el contrario, el orden te merma en la creatividad? 

Llevo un desorden ordenado. Soy perfecionista en el trabajo, pero solo en eso. Claro... una buena dosis de horas al día es lo que te hace avanzar en el trabajo; si no.... mal vamos.  Pero, si me apetece salir a tomar un café a media mañana, lo hago. Es el único privilegio conocido del autónomo...

Trozz
La soledad ¿la prefieres escogida? ¿Te es necesaria en el trabajo?

El nivel se concentración es básico en cualquier trabajo. No me gustan las interrupciones, por eso me gusta trabajar en un estudio aislado. Hace falta, sí.


Ginés Vicente y Nikolika (nombre que le ha puesto en la misma entrevista)
Los artistas con los que te codeas, ¿son parecidos o hay carateres muy diferentes? ¿Ves un patrón en el mundo plástico?

Eso sí que no lo veo un patrón de comportamiento. La verdad es que hay todo tipo de gente: he conocido desde unas personalidades mezquinas, y muy avaras, hasta ejemplos de la más exquisita humanidad. De todo. Lo de los tópicos es algo muy enraizado en el acervo colectivo con respecto al estereotipo del artista plástico: desde una visión romántica hasta un desprecio evidente. Pero, en realidad, nada uniforme. Terminas encontrando, como se suele decir, cada uno de su padre y de su madre. Supongo que como en todas las profesiones: debe de haber un estereotipo de cómo es un arquitecto, etc. De ahí que compartan rasgos en su personalidad inherentes al tipo de profesión y trabajo que ejercen.  

Pero, si quieres que te diga algo al respecto: me llevo muy bien con todos lo que he conocido. Siempre les he respetado a todos. Y creo que me ven como un "bicho raro" por lo que noto su intriga en cuanto a mi trabajo y a mi personalidad.

¿Crees que el artista debe saber venderse? ¿Ves eso común entre los que conoces con más "éxito"? 

Bodegón CF I
Claro. Todos sabemos que la obra debe ir a mostrarse en los sitios adecuados para que la conozcan los públicos que más la disfrutarán. El sitio, el modo... los pasos oportunos son la clave del éxito de cualquiera de nosotros.

Y, entonces, si hemos comentado que existe mafia y que el éxito es relativo a ella. ¿Queda otra alternativa que no sea caer en ello para ser exitoso?


La verdad es que no. Alternativas hay pocas. Salvo la internacionalización del artista (lo propio cuando hay un poder nacional impuesto que la única forma de evitarlo es irse fuera). Se puede hacer de dos maneras: o utilizando el sistema o saltándoselo e intentar hacer tus ventas directamente vía Londres o Nueva York. Tengo amigos que lo han hecho de las dos maneras. Sobre todo por la vía americana, que es la más efectiva. Te representan bien y buscan clientela privada. No existe tanta corrupción política. El sistema americano es el único que garantiza la libertad de expresión: es impensable imaginarse a Oliver Stone lamiéndole el culo a una ministra de cultura ¿No? Con las artes plásticas igual, pero se entiende con el ejemplo del cine perfectamente. Allí la censura la impone solo el público: si Springsteen fuera europeo se tendría que cortar más con las letras o no llegaría a cuajar muy bien en la industria musical. En fin... cosas del viejo y el nuevo mundo. El primer ministerio de cultura que existió fue idea de un tal Goering en la Alemania de los años 30. Y, después, todos los países sometidos a regímenes fascistas y comunistas lo han continuado como sistema perfecto de control de la producción artística. Es como un sistema subvencionado que se autorregula en todos los ámbitos. Funciona así...

Alien I
A mí me han ofrecido cosas y las he rechazado. Y lo han hecho políticos. Si te metes en eso ya sabes que tienes que tener el pozo cerrado. Se acaba tu libertad de pensamiento. No me extraña que los intelectuales seamos vistos como parásitos cobardes. En realidad, esa percepción por parte del público general, tiene fundadas razones. Porque muchos han formado parte del clientelismo tradicional... La mal llamada cultura (solo en estos casos) que, por cierto, tiene que ver con ese acelerador de partículas también llamado "cultura humana". En fin, bendita humildad la de los científicos. ¡Cómo los admiro! Vanguardia del pensamiento humano...

Hablando de lo humano, en el plano personal, ¿de qué estarás siempre agradecido por haber sido flexible y de qué te arrepentirás siempre?

¿Flexible? Seria una manera de decir sociable. Para eso supongo que hay que tener cierta cantidad de flexibilidad en las ideas que desarrollas en tu hacer diario, que no sean muy cerradas. Eso te limita mucho: la endogamia de ideas...

¿Arrepentirme? La verdad es que de pocas cosas. No soy un hombre que haga daño de una manera deliberada. Ésa es una mala virtud y no la incluyo en mí. Aunque, claro, sí me arrepiento de haber causado algún daño de vez en cuando, sin ser deliberado. Para eso está el mito ese de la conciencia.... casi con una apariencia de realidad tan grande como en otras épocas el mito del alma.

Links:
Facebook: https://www.facebook.com/gines.vicentefernandez
Detalles de su obra y exposiciones: aquí.

Entevista realizada por Carmen Nikol.

carmennikol@gmail.com